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miércoles, 22 de agosto de 2012

ESTE JUEVES, UN RELATO: Fotografía inspiradora



Hay veces, que un simple pocillo vacío de café que quedó frente a nosotros, aún en su silencio, es quien sabe más y mejor de todo lo nuestro, lo que pasó y que aún está vigente en nuestra mente.
Sin quererlo, la nostalgia que nos trae muchos momentos agradables vividos y que ya no están, se agrupan junto a nosotros y reviven cosas que nos pasaron -una y otra vez- nunca mueren…y nos acompañan en silencio.
Son ráfagas de momentos que quedaron atrás que -aunque lejanas- tan cerca las sentimos, que no se pueden olvidar.
Ese pocillo -el que nos acompaña- es el testigo fiel que sabe completamente de nuestras cavilaciones, sueños, fracasos y desengaños que quedaron grabados en ese ayer que siempre llevaremos a cuestas y en secreto.
Y pensamos, una vida resumida en un ayer que no volverá y que nunca morirá. Y preguntamos ¿puede guardar tanto un pocillo vacío de café?


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36 comentarios:

  1. Eduardo me parece preciosa esta reflexión. Realmente es así, frente a un cafe se comparte mucho más que tiempo. Frente a frente entregamos nuestro corazón a los amigos, a nuestra pareja, a nuestros hijos...Muchos instantes que quedan para siempre en nuestros recuerdos.
    Un abrazo.

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    1. Esperamos que todas las vivencias que toman vida y brotan desde un pocillo de café se sigan renovando con el paso del tiempo.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  2. Nos llevas a una realidad siempre presente, momentos que guardamos, y que en ocasiones iluminan nuestra mente llenándola de situaciones vividas... los recuerdos.

    Por cierto, andaba yo de vacaciones así que no te di la bienvenida... nos seguiremos leyendo, Eduardo

    Un abrazo

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    1. Señal que tus sentimientos están vivos.
      Gracias por la bienvenida.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  3. Uhhh si, puede guardar todo eso y mucho mas. Un sinfín de recuerdos, una pila de imágenes que vienen a nuestra memoria de repente. Cuantos testigos -como este pocillo- hay de nuestra rutina. Que nos sobrevivirán incluso, nosotros nos iremos y ellos quedarán alli guardando un millón de historias.
    Un gran abrazo

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    1. Los recuerdos que brotan de ese pocillo con el paso del tiempo se hacen más gratos y se alcanzan a sentir más cerca.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  4. Nostalgia... siento nostalgia de esos momentos. Irresistible tiempo de confesiones, el que se desarrolla frente a una taza de café.

    Tus reflexiones me encantaron y las dejo envueltas en el halo gris de los recuerdos.

    cariños jueveros.

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    1. Hay reflexiones que no se envuelven, esas reflexiones son las que envuelven el corazón.
      Las dos se necesitan.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  5. Incluso una palabra puede llevarnos al recuerdo...
    Por ejemplo, pocillo: ya no se usa por aquí, aunque mi padre y mi madre sí la usaban...

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    1. Espero que el recuerdo de esa palabra te acerque más a ellos.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  6. Cuantos momentos pueden suceder frente a ese pocillo de café. Funciona como una máquina del tiempo, frente a él, volvemos a revivir, a reprocharnos o a sentir alegría ante aquella experiencia. Tu aporte me dejó un gusto de nostalgias. Saludos Eduardo, muy buen aporte reflexivo de Jueves

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    1. Ese gusto de nostalgias se asemeja a nuestra sombra, porque siempre está con nosotros...por suerte.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  7. Ese pocillo de café nos está trayendo a todos muchos recuerdos, casi toda una vida puede estar en un espacio tan pequeño pero tan evocador. Besos.

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    1. Esos recuerdos tienen la virtud de no necesitar mucho espacio para existir. Lo podemos llevar siempre con nosotros...
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  8. En el pocillo de café se encierran tantas cosas, que se impregna de un eterno perfume como a café muy cargado.
    Besito

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    1. Esa es la mejor de las virtudes que se pueden cargar.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  9. Tal vez, por ser simples objetos, no les damos la debida atención, pero tu relato Eduardo, nos deja pensando en que no solo son testigos mudos, sino en el contenido que llevan (más allá del que su utilidad pueda darles), y en el montón de secretos que guardan. Esa taza de café, tiene temple de tesoro!
    Un beso:
    Gaby*

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    1. La verdadera riqueza no está en acumular tesoros, sino buenos recuerdos que se traducen en verdadera felicidad.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  10. Qué bonita palabra "pocillo"! me encanta.
    Tienes mucha razón, con la taza de café compartimos secretos, penas, alegrías, sueños,días de buen humor, días que nos levantamos con el pie izquierdo, bueno...si le pagaran por hablar de alguno que otros cuántas cosas podría contar! un gran confesor ese pocillo de café.
    Un beso, Eduardo

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    1. Considerando todo lo que grato que compartimos frente a ese pocillo, podemos darnos por satisfechos.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  11. Guardar un pocillo (taza, diríamos aquí) es un gesto romántico. Guardar el recuerdo de algo que ocurrió frente a esa taza.
    Bonita idea.
    Un abrazo.

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    1. Los objetos tienen esa virtud...nos evocan los momentos que con ellos vivimos.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  12. Secretos encerrados en un poso ce café, recuerdos que siempre nos acompañarán, interesante reflexión. Un beso.

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    1. Que nos sigan acompañando es mi mayor deseo.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  13. La mente es la guardiana de tantos momentos vividos, sobre los que a veces meditamos y rememoramos mientras absortos contemplamos los pocillos de ese café que siempre nos acompaña en los momentos de relax tan propicios a estas añoranzas.
    Un fuerte abrazo.

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    1. ...y que nunca falte!
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  14. Un bonito recuerdo frente a una pequeña taza de café. Tampoco sabía del significado de pocillo.

    Un saludo

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    1. Veo que esa palabra les ha llamado a muchos la atención.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija

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  15. en una simple y sencilla taza de café a veces se revuelven silenciosamente tan dulces y tan amargos recuerdos para tomarlos sorbo a sorbo como a aquella taza de café

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    1. El secreto es tratar de que los malos recuerdos desaparezcan y sólo queden los otros, los que valen.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija.

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  16. Si, claro que si. Lo guarda.
    Porque muchas son las veces que junto a el nos encontramos con nosotros mismos.

    Un abrazo.

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    1. Un pocillo de café suele ser un buen confidente.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija.

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  17. Una taza vacía que está llena de recuerdos, me encantó la idea, solamente espero que sean recuerdos buenos.
    Un beso.

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    1. Deseamos que sobrevivan los buenos, para los malos, mejor el olvido.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija.

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  18. Los pocillos de cafe, son a veces el único amigo que nos escucha, el unico que nos permite tragar a pequeños sorbos la vida.
    Un abrazo.

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    1. Ojalá que nunca nos falte.
      Saludos, Eduardo, desde el perfil de mi hija.

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