Debido a un pequeño malentendido en el envío del material, mi texto juevero de la semana pasada no fue publicado con el texto de Borges que lo inspiró. Subsano ahora esa falencia.
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pág 53 de "Nueva antología personal de Jorge Luis Borges"
Poema: Las cosas
El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,
un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde
una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,
ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.
Mi texto:
Hubo una vez, hace tiempo, cuando
reinaba la nada, que apareció de esa nada, cuando todo era silencio, cuando la
luz no existía, hubo un algo que
brotó de improviso y aquello que era nada, empezó por vez primera a tomar
forma, y desde ese momento, comenzó a ser…algo,
apenas, pero fue.
Así se dio el comienzo. Primero
nada, después algo, y más tarde, alguien que aprendió a llorar solo, sin que le
enseñaran, y fue niño al principio, dispuesto a crecer para hacerse adulto.
Entonces fui yo. Y así me
encontré en la vida, sin saber ni entender nada. Solamente estaba…y poco a poco
pasé a ser uno más, y comenzó la enseñanza, aprendiendo todo, de apoco, hasta
saber distinguir lo que creí bueno de lo que no.
Ya conocía lo que era el afecto y
qué era el cariño y qué era tener a alguien cerca a quien querer y así aprendí
a reconocer la felicidad, con la misma sencillez con que se adora una cometa
ose acaricia una simple pelota de fútbol. Fue la época en que tenía apenas un
poco de algo, y ese algo –tan pobre al principio- comenzó a valorizarse y me
acompañó hasta hoy y nunca murió, ni morirá con el paso del tiempo.
Todo forma parte del recuerdo que
estará siempre conmigo, como mi piel, cubriendo y cuidando ese que soy.
Y el tiempo fue pasando, la vida
siguió su curso y comenzó otro momento distinto, otra forma de ver y entender.
Siguió el aprendizaje, con temas nuevos y desconocidos y seguí eligiendo lo que
creía mejor, dejando de lado lo que no servía, lo que no educaba, lo que no
enseñaba.
Después, en el momento de hacer balance
de nuestros actos, pocos o muchos -la cantidad no interesa- uno va poniendo
énfasis en lo que puede ser enseñanza para los que vienen detrás.


